domingo, 11 de diciembre de 2011

RESUMEN LECTURA Nº1. ¿QUÉ ES LA CIENCIA?

¡Más vale tarde que nunca!

Schumpeter nos da la siguiente definición: "Es ciencia cualquier tipo de conocimiento que haya sido objeto de esfuerzos conscientes para perfeccionarlo. Estos esfuerzos producen hábitos mentales y un dominio de los hechos descubiertos por esas técnicas".
En el caso que nos ocupa, ¿podremos quedarnos satisfechos con tal definición de ciencia? Es probable, pero hay que precisar lo que entendemos exactamente por conocimiento.
Afirmamos que la finalidad del conocimiento, y por tanto, de la investigación científica, consiste en descubrir las normas, o sea, las leyes del universo empírico que rodea al hombre, de la realidad objetiva en la que éste se halla inmerso.
Este conocimiento consta de tres aspectos fundamentales.
Así ante todo el conocimiento científico debe proporcionar una descripción de esta realidad (debe explicarla).
La ciencia como dice Hegel, tiene por finalidad mostrar la necesidad de los objetos, y no dar una simple descripción de los mismos.
La segunda característica del conocimiento reside en el hecho de que el conocimiento científico no puede conformarse con una explicación cualquiera de la realidad.
La condición indispensable para que exista un verdadero conocimiento científico es la exigencia de que la realidad objetiva sea explicada a partir de ella misma.
Es decir la ciencia más que explicar el mundo debe comprenderlo.
El requisito según el cual ha de explicarse la realidad partiendo de ella misma es común a todas las ciencias, e incluso es la característica que define a la ciencia, aquello que distingue a lo que es ciencia de lo que no lo es.
El tercer y último aspecto fundamental del conocimiento está constituido por el hecho de que el conocimiento científico es únicamente una parte de la actividad humana, tan sólo uno de sus aspectos. Por ello el conocimiento nunca es un fin en sí mismo. El hombre desea conocer el mundo para poderlo modificar de acuerdo con sus exigencias y necesidades.
"Pero el fundamento más esencial y más próximo del pensamiento humano es, precisamente la transformación de la naturaleza por el hombre..."

lunes, 14 de noviembre de 2011

Rage Against The Machine y Michael Moore.



No son mi banda favorita... ¡Pero es un gran vídeo! ¡Y no se podría expresar con una canción mejor!

viernes, 28 de octubre de 2011

COMENTARIO DE NOTICIA: 101 MODELOS CON EL TORSO DESNUDO, ANTE UN PALACETE DEL S. XIX

http://www.publico.es/culturas/403928/101-modelos-con-el-torso-desnudo-ante-un-palacete-del-siglo-xix

Un centenar de chicos semi-descamisados irrumpieron en nuestro camino entre aplausos, vítores y gritos escandalosos de otro nutrido grupo de féminas (vestidas, eso sí) que prácticamente se abalanzaban sobre ellos en un lujurioso frenesí de flashes de cámaras, silbidos y alaridos adolescentes. Ellas, los fusilaban con la mirada, apoyados firmes contra la pared, mientras las más decididas arrancaban sin compasión la camisa a los más vulnerables. Ellos, complices por una vez de sus verdugos, regalaban sonrisas blanqueadas y abrazos curtidos por docenas de sesiones de interminable gimnasio.

Aquello no tenía sentido alguno.

Ahora, muchas horas más tarde, leo que aquello formaba parte de la publicidad de una conocida marca de ropa con nombre de despacho de abogados. Dicen éstos que querían demostrar que para ser dependiente no basta saber vender, sino que además hay que ser guapo, simpático y divertido.

Creo que sigue sin tener sentido.

Pero al menos ahora podré explicarle a mi padre por qué una pandilla de imbéciles estaban medio desnudos en una mañana helada de octubre mientras dábamos un paseo.

COMENTARIO DE NOTICIA: ESTRENO DE LA PELÍCULA "MARGIN CALL".


Crónica de la vida de ocho trabajadores de un poderoso banco de inversión durante las 24 horas previas al inicio de una crisis financiera en 2008. Cuando Peter Sullivan (Zachary Quinto), un analista principiante, revela información que podría probar la caída de la empresa, se desencadena una catarata de decisiones tanto morales como financieras que producen un terremoto en las vidas de los implicados en el inminente desastre. (FILMAFFINITY)

Han pasado ya algunos días desde el estreno el pasado 21 de octubre en las salas españolas de la película norteamericana "Margin Call" (margen de riesgo). Con un elenco increíble de actores (Kevin Spacey, Paul Bettany, Jeremy Irons, Demi Moore...) cuenta de forma apasionante (aunque algo enrevesada) las últimas 24 horas de vida del capitalismo tal y como lo hemos entendido hasta hoy en día.

Prácticamente todos los mortales hemos podido sentir en nuestras carnes o en las de algún familiar o amigo la pérdida de algún puesto de trabajo, la imposibilidad material de cumplir con las cargas de alguna deuda o la congelación de un salario, en el mejor de los casos; o incluso el deshaucio de nuestra vivienda o el embargo de ciertos bienes. Algunos de los personajes de esta película de ficción-realidad sin embargo no. Como intuiremos rápidamente a estas alturas de la "película" son precisamente éstas personas las que precipitan la caída de las otras... y como piezas de un dominó global, primero las de su propia economía y finalmente las del mundo entero.

Realmente no hay nada nuevo bajo el sol de esta cinta. Cualquiera que crea haberse enterado un poco de qué va esta crisis comprenderá en seguida el guión de la obra. Personalmente recomendaría a quien le interese ésta, sumergirse antes en el mundo de otra joya del celuloide (documental en este caso) llamada "Inside Job" (dentro de la operación o trabajo), oscarizada con puntería certera, por cierto. Ésta última describe con gran maestría las herramientas que veremos aplicadas en "Margin Call": en qué consisten los paquetes de deuda, las agencias de calificación, cómo se desarrolla el mercado, etc.

Sin embargo "Inside Job" resulta parcialmente incompleta si quisiéramos profundizar en el valor más importante de toda esta gran operación que, tal y como reza el subtítulo de la entrega de Spacey y compañía, "Fue el crimen del siglo, y no iba en contra de la ley"... y me refiero al capital humano.

¿Qué mueve a un hombre a desatar a sabiendas la miseria, la pobreza y la desesperación contra sus semejantes? ¿Qué le lleva a destruir el proyecto empresarial que garantiza su sustento y el de sus conocidos? ¿Cómo puede alguien ordenar sembrar el caos definitivo en el sistema que le ha protegido y apoyado hasta entonces?

¿Qué ideal es tan elevado para ese coste? La respuesta a ese margen de riesgo por desgracia es obvia... aún así merece la pena verla... porque hay veces que la realidad supera a la ficción.

lunes, 10 de octubre de 2011

COMENTARIO DE NOTICIA: OCUPAR "POOR STREET".

(Haga click en la imagen para hacer más grande)

En uno de los más populares diarios a escala mundial, el New York Times, apareció el pasado domingo en su sección de opinión una curiosa viñeta cómica que responde a una pregunta muy pocas veces planteada, pero que sin duda ha despertado la morbosa atención de un lector medio, como un servidor... ¿Qué "reclamaría" ese 1% de la población que acumula la mayor parte de la riqueza global?

Pues las respuestas que arroja este original dibujante, Brian Mc Fadden, lejos de sonar novedosas, resultan desgraciadamente conocidas.

Envueltas entre lo grotesco y lo caricaturesco surgen propuestas de lo más tristemente convencional. ¿Quién no ha escuchado alguna vez que no es justo demandar tantas responsabilidades a los grandes empresarios, siendo éstos quienes fomentan la mayor cantidad de empleo del país? ¿O tal vez que, debería aumentarse no tanto el empleo sino la productividad? Si no ha escuchado aún este tipo de consignas es que el apagón analógico le ha pillado de lleno y no puede usted ver todavía el ingente bastión de propagandist... perdón, de canales de TDT que nos nutren de "cultura tertuliana" a diario.

Aunque, personalmente, considero que la palma de oro se la debería llevar la viñeta en la que jocosamenete otro poderoso magnate, ataviado con un dossier en el que solicita a la Iglesia que se haga cargo de los enfermos (excluyendo así al Estado de tal gravámen) exige que se garanticen los beneficios antes de asegurar a las personas, en mitad del pasillo de una planta médica. ¿Raro? ¿Inhumano? Creo que sí, pero no tan lejos de nuestra realidad... ¿O es que nadie ha escuchado ya a estas alturas hablar del "copago" en la sanidad pública? Si no es así, amigo... tal vez no vea usted la televisión, atareado en ocupar alguna plaza pública reclamando sus derechos. De lo contrario, exija a su comunidad de vecinos que instale un receptor de TDT en su vivienda con urgencia.

martes, 4 de octubre de 2011

COMENTARIO DE NOTICIA: "LA DEUDA GRIEGA Y EL SACRIFICIO DEL REY".


La noticia saltaba a los tabloides como un bombazo: Grecia se encuentra próxima a la bancarrota, la crisis griega amenaza con hundir a toda la Unión Europea, etc. Las preguntas más obvias serían ¿Cómo? o ¿Por qué? Pero en este caso intentaremos centrarnos en "Cómo solucionarlo" si es que es posible que alguien sepa algo al respecto... como por ejemplo, un experto, como un Jefe de Estado.

La autoridad que le ha sido conferida a un Jefe de Estado le atribuye sin duda de unas experiencias y conocimientos de los que la mayor parte de los mortales no podemos siquiera aspirar. Por ello, lo que éstos afirmen suele ser tenido en cuenta por la opinión pública.

Así, el Rey, Jefe de Estado de la nación española, fue preguntado recientemente acerca no ya de la crisis griega, sino a propósito de la que está atravesando nuestro país. Su respuesta fue contundente, y vino a decir algo así como que "hay que hacer sacrificios" para salir de ésta. Supongo que algunos gurús en Grecia han dado con la misma tecla, ya que las medidas que está llevando a cabo su Gobierno, al igual que el nuestro, van en una única dirección: sacrificar al pueblo.

Parece que a los mercados les satisfacen este tipo de medidas como el progresivo desmantelamiento del Estado de Bienestar, o los recortes sociales en general. Esto me lleva a plantear que tal vez la pregunta correcta no debe ser "¿Cómo solucionar el problema de los mercados?" o "¿Cómo salvar a los mismos?" sino más bien "¿Cómo salvar al pueblo de los mercados?"... porque, que no nos lleven a engaño... Se castiga a quien no ha originado el problema, y se recorta a quien no ha cometido los excesos, premiándose precisamente a los sectores que sí son directamente culpables del problema proporcionádoles nuevas excenciones fiscales, menor presión de derechos laborales, etc.

En definitiva, Dios da a quien no lo necesita... y lo malo es que se le quita a quien sí lo merece.